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TRADICIONES GALLEGAS CON FRESCURA

No son muchas las mujeres que se dedican a la profesión de chef en la alta gastronomía. Aunque son ellas las que conviven con los sabores y saberes culinarios de manera más próxima, son ellos quienes dominan el panorama en muchos países. España no es la excepción. Con todo, entre las grandes promesas actuales está Beatriz Sotelo, de sólo 28, y ya con una estrella Michelin y el título de “Cocinero del año”, el mayor premio en España, de 2008.

Aunque no proviene de una familia hostelera, Beatriz cuenta que siempre ha vivido en la cocina, algo habitual para una chica del interior de Galicia, como a ella le gusta decir.

“En mi familia, nadie tiene restaurante, pero siempre estábamos en la cocina, en las ‘jornadas', como suelo decir yo. Era el momento de coger todo lo que llegaba de la tierra o del mar y hacer las conservas, los dulces, salarlo, hacer los vinos…  Es algo muy típico en las familias de los pueblos gallegos”, cuenta.

Socia de A Estación, en A Coruña, Beatriz decidió dedicarse a la gastronomía por pura pasión y ganas de hacer algo, justo al terminar la secundaria.   De este modo, a sus 18 años, había estudiado ya en la Escuela Superior de Restauración de Pontevedra y trabajaba en Casa Marcelo, del chef Marcelo Tejedor, a quien ella considera su gran mentor.  Durante los tres años que estuvo allí, Casa Marcelo ganó su primera estrella Michelin. El siguiente paso fue ganar más experiencia con Toñi Vicente, otro chef con estrella Michelin, y marcharse rumbo a París en periodo de prácticas.Además de la actividad en la cocina con colaboraciones en varios otros restaurantes de la región, Beatriz también llevó, en calidad de representante, los productos gallegos a grandes ciudades como Londres, París y Frankfurt.

Su gran salto llegó en su empresa con Juan Crujeras, de A Estación, donde ya trabajaba.  Con la entrada de Beatriz en 2007, fue el momento de darle un cambio al restaurante. En 2009 llegó la estrella Michelin.

“Ganar la estrella no es como ganar un concurso. El inspector viene cuando quiere; no lo sabes de antemano y, por lo tanto, no puedes prepararte.  Viene, come y paga como un cliente normal. Sólo supe que era el inspector porque, después de pagar, vino a hablar conmigo para comentarme algo. Hablamos unos minutos y se fue", cuenta.

Afirma que su cocina, a pesar de la famosa estrella, se fundamente en tres pilares no muy complicados: simplicidad, tradición y respeto a los ingredientes de temporada. Fue con estas bases que ganó el "Cocinero del Año”, el concurso más reñido de su género en España, en el que participan más de mil chefs.

“Presenté un menú simple, natural y sin grandes complicaciones. Fue realmente una sorpresa ganarlo. Fue el momento más feliz de mi vida hasta entonces”, asegura. El menú estaba formado por unos canelones de faisán con setas de temporada, salsa de asado y trufa; merluza con limón y salsa de pimientos; y, de postre, almendras, manzana y albariño.

Brasil

En su primera visita a Brasil, esta chef, madre de un bebé de menos de dos meses, dice que ansía conocer el país.  “Me encantaría que nuestra cocina llegué allí y también quiero demostrar que con cariño y creatividad se pueden hacer muchísimas cosas”.

 “Soy adepta de una cocina simple y tradicional. También me gusta todo lo del mar. Vengo de una familia en la que pasábamos grandes jornadas en la cocina, transformando los alimentos que iban llegando cada temporada."
“Quiero demostrar que con cariño y creatividad se pueden hacer muchísimas cosas".